Cómo ThinkPad ha cambiado el mundo durante 25 años
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Trabajando sin gravedad: por qué los ThinkPad fueron vitales para la investigación en el espacio exterior

Fue en el año 1993, el transbordador espacial Endeavour viajó con la misión de reparar el telescopio espacial Hubble. Con el desastre del Challenger de enero de 1986 aún fresco en la memoria de los astronautas y del público, el mundo contempló como el último vuelo de 1993 se embarcaba en una de las misiones más complicadas que se intentó nunca.

Durante el viaje, los astronautas pasaron más de una semana en órbita y completaron cinco días de paseos espaciales, todo un récord en su momento. Esta misión sin precedentes no solo reparó la óptica defectuosa, sino ayudó al Hubble a ganarse la reputación de ser uno de los telescopios espaciales con mayor éxito que se lanzaron nunca.

A bordo del transbordador el equipo tenía un ThinkPad 750C. ¿Su labor? Ejecutar un programa diseñado para determinar si la radiación inherente al entorno espacial causaría anomalías en la memoria del dispositivo o generaría cualquier otro problema inesperado. Además, los astronautas cargaron un ThinkPad con cientos de fotografías de diferentes partes del telescopio para poder consultarlas mientras trabajaban en las reparaciones.

También a bordo, se probaron el 755C y el 760ED como parte del programa Shuttle-Mir y se usó un ThinkPad junto con un joystick para el Simulador portátil de operaciones de aterrizaje en vuelo del transbordador.

Desde aquel viaje sin precedentes, el equipo de ThinkPad continuó investigando nuevos modos de probar y mejorar los equipos de misiones críticas, como los portátiles, necesarios en el espacio. Pero no fue una prueba informática corriente. Para estar “preparados para el espacio” los dispositivos se tenían que probar más allá de sus límites operativos en cuanto a seguridad y toxicidad. También se sometieron a pruebas térmicas, de radiación, emisión de gases, incendio y extinción de incendios antes de cada despegue.

Los portátiles que se usan en los transbordadores espaciales y a bordo de la estación espacial deben soportar el entorno de ingravidez. Posteriormente, los astronautas y el equipo de ThinkPad han colaborado estrechamente durante una década para prever y planificar las posibles complicaciones cuando el transbordador abandone la atmósfera terrestre.

Inicialmente, existía preocupación porque el cabezal de lectura-escritura del ThinkPad de 1993 flotara por encima de la unidad de disco duro y no funcionara adecuadamente con gravedad cero. Sin embargo, como los astronautas manejan los equipos en cabinas presurizadas y la estación espacial también está presurizada, nunca fue un problema.

Pero eso no significa que no se tuvieran que realizar modificaciones.

En 2000, los ThinkPad a bordo de los transbordadores estaban enlazados a la conexión inalámbrica de la estación para que los astronautas pudieran sujetar uno y flotar alrededor mientras hablaban por videoconferencia entre sí o con especialistas en tierra.

Se utilizó cinta de velcro para sujetar el ordenador a las superficies, se actualizó la unidad central de procesamiento del ThinkPad, se añadieron ventiladores de refrigeración a la tarjeta gráfica para compensar la falta de gravedad y se instalaron adaptadores para que los ordenadores se pudieran enchufar a la alimentación de CC de 28 voltios de la estación.

Fue la mezcla perfecta de ingenuidad y fiabilidad.

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